Entre el 14 y el 22 de octubre, el Ballet Flamenco de Andalucía puso en escena el Romancero Gitano de Federico García Lorca en el Teatro Cánovas de Málaga. El alma de esta compañía es Cristina Hoyos, una de las damas de la danza más temperamentales y alabadas del último siglo.
Cristina Hoyos (Sevilla, 1946) saltó a un escenario con 12 años y aun no se ha bajado. Comenzó bailando en fiestas y tablaos sevillanos hasta que entró en el ballet de Manuela Vargas. Con esta compañía realizó su primera gira por Estados Unidos.
Su vida artística dio un giro de 180 grados cuando Antonio Gades la vio actuar. Cristina se convirtió casi de inmediato en la primera bailarina de la compañía de Gades y con ella recorrió España y el resto del mundo durante veinte años, de 1968 a 1988.
También fue la protagonista junto a Antonio Gades de las versiones cinematográficas que el director Carlos Saura realizó de tres inmortales obras flamencas: Bodas de Sangre (1978), Carmen (1983) y El Amor Brujo (1985).
Tras su separación de Gades en 1989, Cristina Hoyos decidió crear su propia compañía, con la que cual logró gran prestigio nacional e internacional.
El baile de Cristina Hoyos se ha distinguido siempre por su excelente técnica, aprendida en gran parte de sus grandes maestros, como Farruco, Pastora Imperio, Manuela Vargas o el propio Gades.
Entre todos sus movimiento, destaca el de sus brazos y sus manos, transmisores de una inusual fuerza. Sus espectáculos guardan siempre un perfecto equilibrio entre el vigor racial en el que se sumerge su baile y la modernidad. Un estilo que asimila las nuevas tendencias de forma muy consciente y sin concesiones a las estridencias.
Entre otras facetas en las que ha destacado Cristina Hoyos, hay que subrayar sus trabajos cinematográficos o televisivos, como la película Torero (1999), Montoyas y Tarantos (1989), de Vicente Escrivá o la serie Juncal (1987), de Jaime de Armiñán.Tampoco puede olvidarse que es la impulsora de una iniciativa pionera en todo el mundo: la creación del Museo del Baile Flamenco en Sevilla. Un proyecto ambicioso que incluye, además de las exposiciones tradicionales de un museo, un escenario para demostraciones del baile, presentación de nuevos talentos e incluso una escuela de baile.
El Teatro Cánovas de Málaga tuvo el honor de recibir este otoño al Ballet Flamenco de Andalucía, el cual puso en escena el Romancero Gitano de Federico García Lorca. Bajo la dirección y la coreografía de Cristina Hoyos, este espectáculo nos sumergió en las raíces de Andalucía, a través de las palabras de un poeta y el temperamental baile de una autentica dama de la danza española.
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