| Es la primera entrevista que alberga este nuevo edificio
del Patronato, ¿qué nuevas posibilidades se abren?
El principal objetivo era tener una ubicación adecuada y creo que lo hemos conseguido ya que el nuevo edificio del Patronato de Turismo
se encuentra en pleno recorrido histórico-monumental de la ciudad de Málaga. No podría ser de otra manera puesto que este inmueble, que ya es de propiedad del Patronato, bueno..., con permiso de Unicaja, va a ser la sede permanente de la institución. La planta baja completamente diáfana y ahora podremos atender a cualquier persona que demande información turística, lo que permitirá un acercamiento del Patronato al público en general.
Vamos a disponer de unas instalaciones muy avanzadas y funcionales que nos permitirá acoger toda la estructura organizativa
del Patronato de Turismo y adecuarnos a las demandas técnicas del marketing promocional. Todo ello, siempre y cuando
consigamos la licencia de primera ocupación que es ahora lo que nos trae de cabeza...
¿Cuál cree que es en la actualidad el principal escollo que debe superar el Patronato en su labor de promoción?
El principal problema al que nos enfrentamos es trasladar a otras instituciones, léase ayuntamientos, mancomunidades, consorcios,…, la idea de que la dispersión de esfuerzos en la promoción y marketing turístico no conduce absolutamente a nada. Si existe una entidad con treinta años de experiencia como es el Patronato Provincial de Turismo que en todo ese tiempo ha demostrado ser un buen valedor de los intereses turísticos de toda la provincia, hay que volcarse con ella, aunar esfuerzos y conseguir unas plusvalías mayores de las que estamos
obteniendo. Lamentablemente esto ocurre y ello sólo genera
más gasto en recursos económicos y energía que, unidos a otros, producirían mayores beneficios en nuestro destino.
Estamos en plena temporada estival y aunque sea un poco aventurado, ¿cómo cree que finalizará?
Será
buena, sin duda. Hay números
que es posible que no alienten
a algunos, pero creo que los índices no hay que contemplarlos de un año para otro, sino en el global de un conjunto de años. Alguien podría decir que en junio sólo se ha subido un punto, pero debemos tener en cuenta que crecer un punto sobre junio de 2006, que fue de los mejores que ha vivido la Costa del Sol, ya es un crecimiento aceptable.
Por tanto, pienso que terminaremos
el verano con un crecimiento moderado, entre el 2 y 3 por ciento, acorde a esta etapa de transición que vive el turismo y que continuará hasta que las nuevas inversiones en infraestructuras —ampliación del Aeropuerto de Málaga, el Puerto, el Metro, etc.— y el Plan Qualifica desarrollen todas las potencialidades que se prevén.
Acaban de finalizar la promoción
‘Bus del Sol’, ¿cuáles han sido las conclusiones más interesantes del contacto
directo con el cliente final?
Se ha atendido a más de 100.000 personas en las carpas —se estima que 1,5 millones de personas vieron el montaje— y la principal conclusión
es que la Costa del Sol es un destino reconocido en todo el territorio nacional. Si al público
se le habla de Costa Blanca, Costa de la Luz, etc., le suena el destino pero no saben ubicarlo.
Sin embargo, Costa del Sol se asocia rápidamente con Málaga
y ello es para nosotros una de las mejores conclusiones. Esto, y haber reforzado nuestra promoción de cara al verano.
Como usted sabe, el turismo
nacional es en la actualidad nuestro principal cliente. Por eso, debemos cuidar al cliente nacional y dentro de este, al andaluz, pues significa el 50% del total nacional. De este modo, la promoción
hacia este mercado es prioritario para el Patronato de Turismo,
ya sea con métodos tradicionales o con soportes novedosos.
El Patronato está trabajando por recuperar el pulso del cliente europeo, ¿quizá ello pase, tal como apunta el proyecto ‘Premium’, por abrirse a países de Europa del Este o cambiar la estrategia en mercados tradicionales?
Es cierto que al hilo de la ampliación de la Unión Europea —27 países miembros— queremos aprovechar nuestras potencialidades
de cara a esas nuevas adhesiones. En este sentido, en países como Polonia, Rumanía,
Hungría, Chequia, etc., estamos aumentando nuestra presencia.
Por otro lado, la clave en los mercados europeos tradicionales es tener o no vuelos directos y eso se ha ido recuperando gracias a nuevos enlaces directos que las compañías
de bajo coste están creando con el aeropuerto.
En cuanto a la estrategia, debemos partir de que en el turismo ha cambiado todo y es necesario dirigirse al cliente
final. Los medios como la televisión lo permiten, pero no siempre contamos con suficientes
recursos para ello. Por eso Internet, un canal mucho más económico, nos está permitiendo
llegar a buena parte de esos clientes finales y potenciales.
Hace unos meses pudimos leer un titular que quizá alarmó a más de uno, que “hemos llegado al techo del mercado británico”...
Es cierto que hemos tenido un período con un ligero descenso del turismo británico que ahora comienza a remitir. Cuando hablamos de cifras tan altas, —35/36 viajeros de cada 100 son británicos— es muy difícil crecer. Si logramos una subida a cuarenta será coyuntural, porque lo estructural es que sigamos con esa cuota.
En cuanto a la cuota internacional
de larga distancia, como China, Japón, Canadá o EE.UU., ¿se han obtenido resultados positivos?
Sí, pero hay que ser conscientes de que un resultado positivo es hablar de una afluencia de visitantes sustancialmente menor a la de otros mercados. Seguimos sembrando en países como Canadá, los Estados Unidos, Japón, China o países árabes emergentes,
lo que ocurre es que lo hacemos en un segundo nivel de actuación y pensando en aumentar la afluencia en lo que comúnmente
denominamos temporada baja. No obstante, vuelvo a reiterar que lo principal es cuidar a nuestros clientes habituales; a partir de ahí, es trabajar en la diversificación y ganar terreno a la estacionalidad. [...]
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