A tan sólo veinte kilómetros de la ciudad de Ronda, asentada sobre una vasta meseta elevada hasta los 920 metros de altitud, se encuentran los restos de una de las urbes más poderosas e influyentes de la antigua Bética. Acinipo, conocida como Ronda ‘La Vieja’, es un trascendental enclave arqueológico que ha puesto al descubierto muchos de los secretos y los misterios que han envuelto a Hispania, los tiempos en que Roma dominaba Occidente y Andalucía era el principio y el fin del mundo.
La vida en este lugar estuvo íntimamente ligada a la de su vecina Arunda (Ronda), levantada por Escipión. Tras la cruenta guerra entre César y Pompeyo, adquirió la categoría de ‘Municipio’, por lo que pudo regirse por sus propias leyes y, entre otros muchos privilegios, acuñó su propia moneda. Acinipo formaba parte del selecto grupo de grandes villas romanas: Malaka (Málaga), Antikaria (Antequera), Lacipo (Casares), Suel (Fuengirola) o Cilniana (Marbella). Incluso, Vespasiano le otorgó el ‘Derecho Latino’, al mismo nivel que Sevilla y Córdoba.
Este emplazamiento debió estar amurallado, tuvo su templo y sus edificios públicos, según atestiguan diversos hallazgos. En la entrada se atisban los cimientos de unas cabañas circulares que nos remontan a la Edad de Bronce, cuando los íberos poblaban esta serranía. Los vestigios románicos se componen de inmensos bloques de sillares, innumerables majanos, inscripciones, capiteles, monedas... y el teatro.
Su origen es incierto, aunque algunos estudios apuntan a que pudo levantarse del 60 al 50 a.C. Está esculpido en la misma roca sobre la que reposa y tuvo capacidad para 2.000 personas sentadas. Destaca sobremanera el edificio escénico (las habitaciones usadas por los actores), el recinto de los músicos y el auditorio. Es, sin lugar a dudas, el mejor de Andalucía en su género.
Acinipo fue arrasada por los vándalos en el año 429. En ese grandioso escenario que es la Historia, estas ruinas interpretaron un pequeño pero destacado papel. Hoy el viento es su público y la memoria del Imperio Romano, su más aclamada interpretación
Información de Interés |
COMO LLEGAR... Por la carretera de Ronda a Sevilla, en el km. 8, se toma el desvío de Setenil y, a unos 12 km., están las ruinas.
QUÉ COMER ... El conejo a la rondeña, la sopa de alcachofas, el cochifrito de borrego, el lomo relleno de piñones. En cuanto a dúlces, las yemas del Tajo.
LINKS... www.turismoderonda.es
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